Com que roupa eu vou?

sexta-feira, 24 de junho de 2016

Roupa não tem gênero

Hipócrita e cínica, a cantorzinha de gospel Ana Paula Valadão usou tempinho atrás sua conta de Facebook para sair chiando em contra de uma publicidade da firma C&A que promovia uma nova linha de roupa levando em conta a diversidade e a igualdade de gênero. Escondendo vai saber que obscuros desejos detrás de sua postura de beata evangélica, a cantorzinha expressou seu desgosto com a sugestão da propaganda de evitar qualquer distinção de gênero na hora de vestir trapos, sintetizada  no próprio nome da linha: Tudo lindo e Misturado.

Vulgar manipuladora do marketing de si mesma, a vocalista da banda Diante do Trono bancou a hétero radical - onde todo homem é com agá e toda mulher é bela, recatada e do lar- só para aparecer em polêmica e se promover. Mas, ao mesmo tempo, ela estimulou a revisão de corsets mentais que seguram duvidosos padrões sobre o que é e o que não é certo, no caso na hora de escolher a roupa com que cada um de nós irá contracenar o seu papel na rua.

A nova moda do que é chamado roupa sem gênero - e que antigamente era conhecida como roupa unissex - parece representar no plano da vestimenta a ampla diversidade de formas, modos, tipos, perfis, personalidades, com que tenta se expressar hoje o ser humano na interação com os outros, procurando nessas trocas descobrir-se a si mesmo.

A mistura que propõe a roupa sem gênero pode parecer bizarra e até mesmo nem tão linda assim, mas esse olhar é clássico na hora de aparecer o novo questionando o velho: atrai por sua força renovadora mas ao mesmo tempo ameaça desarmar nossos esquemas. 

Os velhos padrões atentaram sempre para o objetivo de dominação da maioria por uma minoria. Na roupa, um dos maiores símbolos disso é a gravata. Bom, parece que a rapaziada cansou de andar com essa corda no pescoço e anda querendo ser mais livre, sair pela vida com trapos bem mais soltos e leves sem as limitações absurdas do (até aqui) autorizado para seu gênero.

Para entender melhor o que está acontecendo e tirar essa conversa do armário, o Trip TV conversou com um artista, um estilista e um caçador de roupas. Os três, cada um em um canto de São Paulo, vivem no dia-a-dia as possibilidades de usar tubinhos, colares e saias. Confira.


___________________________________________________________

Um dia Cristiano chega lá

sexta-feira, 17 de junho de 2016


A foto que você tem aí em cima guarda um momento singular do futebol, quando Cristiano Ronaldo, jogando para o Real Madrid, fez um gol fantástico contra o Valencia, em maio de 2014. Foi uma bola que cruzou Di María e caiu nas suas costas e, sem olhar, apenas calculando com o GPS da intuição ele meteu um calcanhar tão inesperado como incrível, uma especie de coice de cavalo que deixou sem reação ao goleiro brasileiro Diego Alves. O golaço acabou sendo eleito como o mais bonito da edição 2013-2014 da Liga Espanhola.

Agora, em maio de 2016, no Bar Pósito da cidade espanhola de Moaña, provincia de Pontevedra -lugar de encontro de pescadores e aficionados ao futebol-, o feito do goleador português ficou apenas uma brincadeirinha se comparado com a obra de arte registrada no vídeo embaixo.

Cristiano conseguiu bater na bola que tem uns 29cm de diâmetro e botou ela dentro do marco do gol que tem 7,32m de largura por 2,44m de alto. Quando você assistir o vídeo, poderá conferir que a menina que meteu esse taconazo bateu numa xícara de café cuja largura não passa de 5/6cm. E a mandou direto para uma pia de aproximadamente 40cm x 50cm. Uma graça. Espírito de futebol.

Eu não acho que Cristiano conseguiria. Mas, se treinar, talvez um dia ele chega lá. Dá uma olhada...          


_____________________________________________________________

Así es el verdadero macho alfa

sexta-feira, 10 de junho de 2016


* Por Carl Safina
   (diario El País)

Los hombres se sienten a menudo presionados para comportarse como machos alfa. Macho alfa evoca la imagen del padre que deja claro en todo momento que tiene el control total de su hogar y que, lejos de su guarida, se convierte en un jefe malhumorado y agresivo. Pero ese estereotipo es una mala interpretación de cómo se comporta el genuino macho alfa en una familia de lobos, que es un modelo de conducta masculina ejemplar.

En mis observaciones de los lobos que viven en manadas en el parque nacional de Yellowstone, en Estados Unidos, he visto que los machos que mandan no lo hacen de forma forzada, ni dominante, ni agresiva para con los que le rodean. Los lobos auténticos no son así.

Sí son, en cambio, de otra forma: el macho alfa puede intervenir de forma decisiva en una cacería pero, inmediatamente después de la captura, irse a dormir hasta que todo el mundo está saciado. “La principal característica de un lobo macho alfa”, dice el guardabosques y veterano estudioso de esta especie Rick McIntyre mientras los observamos, “es una discreta confianza y seguridad en sí mismo. Sabe lo que tiene que hacer; sabe lo que más conviene a su manada. Da ejemplo. Se siente a gusto. Ejerce un efecto tranquilizador”.

En definitiva, el macho alfa no es agresivo, porque no necesita serlo. “Piense en un hombre seguro de sí, o en un gran campeón; ya ha demostrado todo lo que tenía que demostrar. Imagíneselo así: piense en dos manadas de lobos, o dos tribus humanas. ¿Cuál tiene más probabilidades de sobrevivir y reproducirse, el grupo cuyos miembros cooperan, comparten y se tratan con menos violencia unos a otros, o el grupo cuyos miembros están atacándose y compitiendo entre sí?”.

Rick lleva 15 años observando la vida diaria de los lobos, y asegura que un macho alfa no ejerce casi nunca ningún comportamiento agresivo respecto a los demás miembros de la manada, que comprende su familia, es decir, su pareja, sus hijos, tanto biológicos como adoptados, y tal vez un hermano.

Ahora bien, saben ser duros cuando es necesario. Hubo un lobo famoso en Yellowstone —el 21, así llamado por el número de su collar—, a quien la gente que seguía de cerca su trayectoria consideraba un superlobo. Defendía ferozmente a su familia y, al parecer, nunca perdió una riña con una manada rival. Pero uno de sus pasatiempos favoritos era pelear con los cachorros de su manada. “Y lo que de verdad le gustaba hacer”, dice Rick, “era dejarse ganar. Le encantaba”. Aquel gran lobo macho dejaba que un lobezno diminuto se le tirara encima y le diera mordiscos. “Entonces él se dejaba caer patas arriba”, dice Rick. “Y el pequeñajo, con aire triunfador, se erguía sobre él sin dejar de menear la cola”.

En una ocasión, había un cachorro algo más enclenque de lo normal. Los demás cachorros lo veían con desconfianza y no querían jugar con él. Un día, después de llevar comida a los lobeznos, el superlobo se puso a mirar a su alrededor. De pronto, empezó a mover el rabo. Estaba buscando al cachorro y, al encontrarlo, se acercó a estar un rato con él. Con todas las historias de victorias que cuenta Rick del superlobo, esta anécdota es su preferida. La fuerza nos impresiona, pero lo que deja un recuerdo indeleble es la bondad.


Si uno observa a los lobos, no sólo con toda su belleza, su flexibilidad y su capacidad de adaptación, sino también con su violencia a la hora de defenderse y de cazar, es difícil evitar la conclusión de que no existen dos especies más parecidas que los lobos y los humanos. Teniendo en cuenta que vivimos en grupos familiares, nos defendemos de los “lobos” humanos que nos rodean y controlamos a los “lobos” que llevamos en nuestro interior, es normal que reconozcamos los dilemas sociales y las búsquedas de estatus de los lobos de verdad. No es extraño que los indios norteamericanos consideraran a los lobos como almas gemelas.

Pero es que las similitudes entre los machos lobos y los humanos son asombrosas. Hay muy pocas especies en las que los machos proporcionen comida y protección a las hembras y las crías durante todo el año. Las aves llevan comida a sus hembras y sus polluelos sólo durante la época de cría. Entre algunos peces y algunos monos, los machos cuidan de sus hijos, pero sólo mientras son pequeños. Los micos nocturnos transportan y protegen a sus recién nacidos, pero no les dan de comer.

Ayudar a obtener comida durante todo el año, llevársela a los recién nacidos, ayudar a criar a los hijos durante varios años hasta que alcanzan la madurez y defender a las hembras y a los jóvenes todo el tiempo contra los individuos que amenazan su seguridad, son un conjunto de atributos poco frecuentes en un macho. Los humanos y los lobos, y poco más. Y el más fiable, el más seguro, no es el humano. Los lobos macho cumplen mejor sus obligaciones, ayudan a criar a sus hijos y ayudan a las hembras a sobrevivir con una lealtad y una devoción modélicas.

Nos pueden enseñar a gruñir menos, tener más confianza, respetar a las hembras y compartir la crianza. Y otra cosa más: “En los viejos tiempos”, dice Doug Smith, “la gente decía que el macho alfa era el jefe”. Sonríe y añade: “Eran sobre todo biólogos varones los que lo decían”. En realidad, explica, en la manada existen dos jerarquías, “una de machos y otra de hembras”. ¿Y quién manda? “Es sutil, pero da la impresión de que las hembras son las que toman la mayoría de las decisiones”. Es decir, adónde dirigirse, cuándo descansar, qué ruta seguir, cuándo salir de caza. Smith dice que hembra alfa es un término obsoleto. “Yo utilizo la palabra matriarca para hablar de una loba cuya personalidad establece la tónica de toda la manada”.

En conclusión: a nuestro estereotipo del macho alfa no le vendría mal una corrección. Los verdaderos lobos nos pueden enseñar varias cosas: a gruñir menos, tener más “discreta confianza”, dar ejemplo, mostrar una fiel devoción al cuidado y la defensa de las familias, respetar a las hembras, compartir sin problemas la crianza. En eso consistiría ser un verdadero macho alfa.

* Carl Safina es escritor, ecologista y profesor. Su último libro es Beyond Words; What Animals Think and Feel.
_____________________________________________________________

Óia eu aqui de novo...

domingo, 5 de junho de 2016


A vida necessita de pausas, e as pausas, que são parte da vida, precisam de pausas também. E assim, óia eu aqui de novo, pausando minha pausa, entrando de novo na dança. Em junho, no nordeste do Brasil, celebrando as festas juninas, que vêm aí com seus licorzinhos de frutas, seus milhos assados nas fogueiras de São João, suas canjicas e seus cucuz e, sobretudo, muita música, muito baile, muito forró, baião, coco, xote e xaxado. E eu aqui, de novo, postando. Eu aqui, de novo, blogando. Eu aqui, de novo, para xaxar...

... vou mostrar pr'esses cabras que eu ainda dô no couro
isso é um desaforo que eu não posso levá
óia eu aqui de novo, cantando, óia eu aqui de novo, xaxando
óia eu aqui de novo, mostrando como se deve xaxar

vem cá morena bela, vestida de chita, você é a mais bonita desse meu lugá
vai chamá Maria, chamá Luzia, vai chamá Zabé, chamá Raqué
diz que tô aqui com alegria, seja noite ou seja dia
(eu tô aqui pra ensiná: xaxado)



_____________________________________________________________